Como
todos sabemos se refiere a un estado de
agotamiento emocional, físico y mental grave en el que la persona se derrumba a
causa del cansancio psíquico o estrés que surge de la interacción social y ante
una rutina laboral. Un síndrome reconocido hasta hace muy poco pero que en la
actualidad esta incorporándose con una gran demanda dentro de las nuevas
patologías del siglo XXI. Por otra parte
los más vulnerables a padecer el síndrome son aquellos profesionales en
los que se observa la existencia de interacciones humanas trabajador-cliente de
carácter intenso y/o duradero, sin considerar por cierto, a un cliente en
particular sino más bien, a uno o varios.
Según
Cherniss 1980 Uno no llega a este estado límite de un día para otro, sino
atravesando unas fases:
- Fase de entusiasmo: Se siente la energía necesaria para alcanzar los objetivos.
- Fase de estancamiento: Se percibe que la situación no avanza a pesar del esfuerzo. Comienzan los primeros síntomas (dolor de cabeza, aburrimiento…)
- Fase de frustración. En este punto, pueden ocurrir dos cosas: que la persona se replantee sus objetivos, se organice e impulse su motivación en otro sentido; o bien, que permanezca estática, dejando que se cronifiquen los problemas psicosomáticos.
- Fase de apatía. La persona se resigna, se amarga y muestra una actitud cínica.
- Fase de quemado. Tanto física como intelectualmente, la persona está agotada, no puede más.
¿Cómo funciona la resolución de este conflicto?
En
realidad la solución esta siempre y cuando el empleado sepa cómo enfocar sus
preocupaciones, como canalizar el estrés, como tomar la directriz de sus
responsabilidades, y que al mismo tiempo
opte por un límite de cuan significativo y esencial es lo que hace. Para
eso podemos mencionar siete grandes ideas de cómo poder tomar un respiro!
- Decir NO a la autoexigencia excesiva. Somos personas, no máquinas programadas para funcionar ininterrumpidamente y sin errores.
- Hacer del descanso una prioridad.
- Potenciar la vida social y familiar (cuanto se pueda).
- Cultivar un hobby. ¿Estoy de broma? En absoluto.
- Hacer ejercicio a diario.
- Reír. Junto con el descanso, es el mejor antídoto contra el estrés.
- Pedir ayuda, aunque cueste hacerlo.
Los
casos con más posibilidad de tener la “cabeza quemada”, según investigaciones,
por la falta de estrategias de adaptación y enfrentamiento, son los jóvenes.
Ellos son muy proclives a sufrir el síndrome, como así también personas con
mucha sensibilidad emocional, autoexigentes, idealistas y perfeccionistas, que
se dedican toda su energía al trabajo, gente que marca objetivos ambiciosos a
corto plazo y personas que no disponen de estrategias de escape frente al
trabajo. Las investigaciones determinaron, además, que el sexo femenino soporta
mejor las circunstancias desfavorables. Indiscutiblemente las técnicas
cognitivas aportan significativamente a reorganizar como se perciben las
situaciones estresantes, a identificar y modificar pensamientos irracionales. Y
la aplicación de tratamiento conductual trata de instruir para que la persona
afectada manifieste sus sentimientos, donde progresivamente se le pida al
empleado a que se ayuda y ser ayudado a
identificar y solucionar problemas, y adecuar comportamientos y actitudes.
"Que las personas declinen en su rendimiento
a una edad temprana, se debe a un agotamiento emocional relacionado con el tipo
de actividad que realiza"
"La libertad es uno de los más preciosos dones que a los hombres
dieron los cielos. Por la libertad, así como por la honra, se puede y debe
aventurar la vida." Libertad, Don Quijote.